Original: $11.55
-65%$11.55
$4.04La Historia
Recuerda a The One para hombre de Dolce & Gabbana
Es una fragancia especial, que bien podría significar "Tú, Olfatea-Me". Es un aroma ambarado y anaranjado, muy dulce, casi gourmand. Imagina un postre que consista en un par de rodajas de naranja caramelizadas, con un toque de especias y alguna virutilla de chocolate por encima. Sencillo, pero original y eficaz en su propósito, que es agradar. Para hábitats fríos es perfecto porque aporta calidez.
Es un olor original y con personalidad. Quizá es demasiado para el día a día, sería como comprarse un Fórmula 1 para ir a comprar el pan: innecesariamente potente, innecesariamente ostentoso, innecesariamente llamativo, innecesariamente exigente de llevar, e innecesariamente especial. Funciona mejor en momentos puntuales, sean lúdicos o formales. De ese modo un aroma tan especial no se hace habitual.

Detalles y Artesanía
Cada detalle ha sido cuidadosamente considerado para ofrecerle el producto perfecto.

Detalles y Artesanía
Cada detalle ha sido cuidadosamente considerado para ofrecerle el producto perfecto.

Detalles y Artesanía
Cada detalle ha sido cuidadosamente considerado para ofrecerle el producto perfecto.

Detalles y Artesanía
Cada detalle ha sido cuidadosamente considerado para ofrecerle el producto perfecto.

Detalles y Artesanía
Cada detalle ha sido cuidadosamente considerado para ofrecerle el producto perfecto.

Detalles y Artesanía
Cada detalle ha sido cuidadosamente considerado para ofrecerle el producto perfecto.
Description
Recuerda a The One para hombre de Dolce & Gabbana
Es una fragancia especial, que bien podría significar "Tú, Olfatea-Me". Es un aroma ambarado y anaranjado, muy dulce, casi gourmand. Imagina un postre que consista en un par de rodajas de naranja caramelizadas, con un toque de especias y alguna virutilla de chocolate por encima. Sencillo, pero original y eficaz en su propósito, que es agradar. Para hábitats fríos es perfecto porque aporta calidez.
Es un olor original y con personalidad. Quizá es demasiado para el día a día, sería como comprarse un Fórmula 1 para ir a comprar el pan: innecesariamente potente, innecesariamente ostentoso, innecesariamente llamativo, innecesariamente exigente de llevar, e innecesariamente especial. Funciona mejor en momentos puntuales, sean lúdicos o formales. De ese modo un aroma tan especial no se hace habitual.






















